Horus
Visión por computadora corriendo en la máquina del usuario, no en la nube: la decisión de arquitectura que hizo viable el producto entero.
Ver el proyectoCuando ningún producto de estantería encaja, lo que sobra es lo que pagas: licencias por funciones que nadie usa y procesos torcidos para caber en el software.
Cada elección técnica se justifica por costo de operación y por quién va a poder sostenerla dentro de dos años, no por lo que esté de moda. A veces eso significa decir que no hace falta un servicio aparte, o que una sola aplicación contra una base de datos resuelve el problema entero: un segundo servicio es una segunda cosa que desplegar, vigilar y actualizar.
Lo difícil casi nunca es la pantalla: es el caso raro. La prenda a medio contar, la venta anulada que tiene que reponer el stock, el turno que cruza la medianoche. Esos casos se escriben como pruebas contra la base de verdad, porque son exactamente los que aparecen el primer mes de uso real.
Trabajamos con la operación del sur del Perú de primera mano —industria, comercio, contratistas— y esa cercanía cambia el software: entender cómo se compra, se vende y se rinde cuentas aquí evita construir un sistema correcto que nadie puede usar.
Todo esto pasa por las mismas cinco fases, con un entregable concreto al cerrar cada una.
Visión por computadora corriendo en la máquina del usuario, no en la nube: la decisión de arquitectura que hizo viable el producto entero.
Ver el proyectoCuéntanos cómo trabajas hoy. De la primera conversación sale un alcance claro, lo construyamos juntos o no.