Catálogo
Una tienda con 407 prendas que antes se subían a mano al catálogo de WhatsApp y se maquetaban a mano en Canva. Hoy se editan una vez y se publican solas.
Ver el proyectoUn solo sitio donde el dato se edita una vez y todo lo demás se entera: el inventario, el catálogo de WhatsApp, la tienda web y lo que repartes por redes.
Lo primero que definimos no es la pantalla, es el dato: qué es una prenda, un servicio o un lote en tu negocio, y qué cosas tienen que dejar de repetirse. Todo lo demás —el catálogo, la tienda, las imágenes de difusión— se vuelve una salida de ese dato único, no una copia que hay que mantener al día a mano.
La automatización se construye para poder repetirse sin miedo. Guardar algo no dispara una llamada a nadie: lo deja encolado, y un proceso aparte se lleva los lotes cada pocos minutos, con una llave de idempotencia que hace que reintentar nunca duplique. Es la diferencia entre una integración que aguanta un mal día de red y una que hay que vigilar.
El panel se diseña para quien lo va a usar de verdad, que casi nunca es quien lo contrata. Si trabaja desde el celular, manda el celular: nada que haya que tocar mide menos de 44px, la navegación va abajo donde llega el pulgar, y no aparece una sola palabra de jerga técnica en la pantalla.
Todo esto pasa por las mismas cinco fases, con un entregable concreto al cerrar cada una.
Una tienda con 407 prendas que antes se subían a mano al catálogo de WhatsApp y se maquetaban a mano en Canva. Hoy se editan una vez y se publican solas.
Ver el proyectoCuéntanos cómo trabajas hoy. De la primera conversación sale un alcance claro, lo construyamos juntos o no.